No es de que quieran hacerlo, tendremos que obligarlos: familiares de desaparecidos
Foto: Perseo Greco/Surco Informativo

Por Perseo Greco

Ciudad de México. Octubre 2016. El Segundo Visitador General, Enrique Guadarrama López de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), dio la recomendación 48/2016 en el caso de inhumación irregular de los 119 restos humanos encontrados en la fosa clandestina de la Fiscalía  del Estado en Tetelcingo, esto en Cuautla Morelos. La recomendación gira en torno a los restos encontrados en dos fosas clandestinas en Tetelcingo, los cuales sumaron 119 cuerpos y algunas bolsas con restos humano que al parecer fueron mutilados antes de ser sepultados.

La CNDH di a conocer la recomendación emitida al gobernador del Estado de Morelos, Graco Luis Ramírez Garrido Abreu, al Fiscal General, Javier Pérez Durón y al representante del Ayuntamiento de Cuautla, Raul Tadeo Nava. Mencionando que:

“El gobernador de Morelos es el principal para brindar la reparación integral de los daños, como atención médica y psicológica a los familiares de las víctimas, así como recabar información en un plazo de seis meses, esto con respecto a los terrenos donde se advirtió o se presume que están siendo utilizados como panteones, de manera irregular, para emplearlos como fosas y por lo cual deben ser resguardados”

Estos hechos se dan por la falta de protocolos establecidos por la Fiscalía General del Estado (FGE) para una correcta investigación sobre las causas reales en estos crímenes, ya que fueron inhumados sin consentimiento de sus familiares al menos 4 cuerpos que ya habían sido identificados y solicitado su entrega, sin que esto se realizara ya que la FGE argumentó que “faltaban diligencias” y no entregó los restos encontrados y plenamente identificados a sus familiares.

El caso más relevante en estos hechos es el de Oliver Wenceslao Hernández, por el cual y mediante su madre y familiares, salieron a la luz las fosas clandestinas de Tetelcingo. La desaparición de Oliver ocurrió en 2013, sin que esta Fiscalía realizara las adecuadas diligencias ministeriales e investigaciones en cuentas bancarias, tampoco de estudiaron las grabaciones de las cámaras de seguridad (C4) para saber su paradero.

10 días después el joven fue encontrado asesinado y a pesar de que su familia lo reconoció y solicito su cuerpo, la Fiscalía no accedió a entregarlo argumentando “falta de diligencias”, el día 4 de diciembre de 2014 su familia fue informada que Oliver había sido inhumado en una “fosa común” como desconocido, más tarde sus familiares denunciaron esta “fosa común” como “fosas clandestinas de Tetelcingo” por estar en “predios irregulares” que fungen como panteón con el conocimiento de la Fiscalía.

El Segundo Visitador General de la CNDH puntualizo “una falta de certeza jurídica a los familiares”, por parte de la FGE, al detener el cuerpo de Oliver por ocho meses y seis días, para después avisar a su familia que había sido inhumado y enviado a una fosa común. La CNDH acepta que en estos hechos existe violación a los derechos humanos, en su modalidad al manejo y respeto de los restos mortales, inadecuado acceso a la justicia por los servidores públicos encargados de la investigación y falta de persecución de los responsables para determinar el asesinato de los 119 cadáveres y bolsas con restos humanos, entre los que se encontraban niños.

También se determinó que lo “más adecuado” para la FGE que encabeza Javier Pérez Durón, será dar una disculpa pública al menos a cuatro familias. Sobre la responsabilidad de actual gobernador de Morelos, Graco Ramírez, con pleno conocimiento en estos hechos y al ser cuestionado por periodistas en su posible complicidad con el crimen organizado, Guadarrama subrayo “el trabajo de la CNDH, rebasa el trabajo de investigación jurídica, todos deben de pasar por el tamiz si hay responsabilidad penal o administrativa”.

De los 119 restos de las fosas de Tetelcingo, sólo se contó con 99 carpetas de investigación quedando 20 casos sin constancia de haberse iniciado o gestionado la investigación correspondiente, las carpetas existentes tienen serias irregularidades, sin olvidar que 44 casos presentan señales de una muerte violenta y los 15 casos no se tiene antecedente de haber realizado necropsia antes de su inhumación. Se puntualizó que de los 119 cuerpos solo se identificó por su nombre a 21, por lo que 98 cuerpos están pendientes de identificarse, actividad que será más compleja por considerar un incorrecto manejo de los restos y los antecedentes de inhumación en un primer momento, así como la exhumación ya que no se contó con las medidas básicas para el pleno cuidado de no contaminar las muestras de un cuerpo con otro. De acuerdo con Guadarrama, en el caso de las fosas de Tetelcingo

“la mayoría de las carpetas de investigación no tiene su respectiva constancia en la que se establezca que el cuerpo de la persona no fue identificado (63 en total), ni el acuerdo en el que se solicita la inhumación al Registro Civil a través de la Coordinación de Servicios Periciales (30 casos), ni su respectiva fijación fotográfica, además de que durante la inhumación del 28 de marzo no hay constancia de que el Ministerio Público responsable estuviera presente para dar fe y llevar un control para clasificar por sexo y edad los cadáveres” y termino puntualizando “el caso de las fosas de Tetelcingo pone en evidencia la necesidad de que se establezcan en todo el país protocolos y normas de actuación unificadas, conforme a estándares internacionales, para el cuidado, preservación y manejo de restos humanos, revisar el marco normativo aplicable a los panteones y lugares de inhumación en nuestro país, y el mecanismos para vigilar su cumplimento y sanciones para los infractores”.

En esta reunión se encontraba presente la madre de Oliver Wenceslao, María Concepción Hernández y su tía Amalia Hernández, la cual tomo la palabra al finalizar la recomendación de la CNDH puntualizando su inconformidad ante estos hechos

“esta situación demuestra desde el inicio que hay que tener toda la firmeza posible para todas las autoridades, incluyendo a los tres ámbitos de gobierno que tienen que estar obligados, para ellos es la palabra correcta, obligados a hacer su trabajo y debe haber alguna sanción, en este caso no aceptaremos una disculpa del fiscal, tendría que ser por parte del gobernador para todas las victimas en un lugar público con toda la difusión y la entrada para todos los medios de comunicación porque es eso lo que les duele, el reconocimiento de un error garrafal y una criminalización en contra de las víctimas y los familiares, ya que se les violentó el derecho a la verdad y se les sigue violentando todavía la reparación del daño, una reparación del daño justa sería la disculpa del gobernador, nos dirigiremos a la instancia que sea necesaria, esta es una situación de resistencia, nos han colocado valla tras valla, aquí seguimos y aquí seguiremos, no solo por Oliver si no por todos, hay una fosa más y seguiremos adelante no solo en Tetelcingo si no en otros lugares, no es de que quieran hacerlo, tendremos que obligarlos ya que es un derecho de las víctimas”.

Por último en compañía de los familiares de Oliver se encontraba el director de Atención a Víctimas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Roberto Villanueva Guzmán para informar que muy probablemente se reúnan y participen en diversas búsqueda con otras organizaciones, no solo en Tetelcingo, si no en algunos otros lugares de la República Mexicana.