Familiares de desaparecidos en el vía crusis de buscar
Foto: Lucia Joselin Muñoz. Caravana de Búsqueda saliendo del Semefo de Chilpancingo

Por Lucia Joselin Muñoz

Chilpancigo, Gro. 12/03/2018 (Surco Informativo). Elba llora un dolor muy profundo que brota en sus lágrimas, intentamos bromear para espantar un poco el sentimiento que la acosa, pero no se va, está siempre con ella:  “tengo miedo de que mi hijo esté ahí” dice y, entre sus lágrimas no sólo lamenta el tener un hijo desaparecido y no saber nada de él, sino las condiciones en que almacenan los cuerpos en el Semefo de Chilpancingo, de donde acaba de salir.

El olor de la descomposición de los cuerpos era insoportable, por lo que los familiares pidieron revisar las condiciones en que eran resguardados, pues la caravana ha visitado Semefos en varios estados del país y ninguno tenía ese olor; "las puertas supuraban los líquidos de los muertos" dijo una de las mamás. Otros comentarios se escucharon, pero se pueden resumir en la preocupación porque la refrigeración de los cuerpos no es la adecuada, pues "falta presupuesto", afirmó el personal del Semefo.

Excusa que poco consuelo dio a las madres, padres y hermanos que buscan a su ser querido, pues tienen la certeza de que se pierde información valiosa debido al mal almacenamiento, como dactilares, por ejemplo. Además de imaginar que alguno de esos cadáveres podría ser su hijo y el dolor de saber las condiciones precarias en que se mantienen en el Semefo. Así mismo, las fichas para poder identificar a un desaparecido que les mostraron, no eran ni cien, cuando según información del propio Semefo, hay un total de 751 expedientes de personas no identificadas en el estado.

Más temprano el mismo día la Caravana de Búsqueda había asistido al Cereso de Chilpancingo, donde al principio se dieron problemas para el ingreso debido a que únicamente se pretendía dejar entrar a veinte personas de las más de cincuenta que integran la Caravana. Esperar bajo el sol inclemente valió la pena, ya que al final entraron todos los familiares, no sin preguntarse antes “¿Por qué siempre es lo mismo a donde vamos? ¿Por qué siempre puertas cerradas?”

Para finalizar el día, se visitó el Cementerio Estatal de Guerrero, que también se encuentra en Chilpancingo. Ahí, las familias revisaron las condiciones en que se inhuman los cuerpos no identificados. En conferencia de prensa al término del recorrido, los coordinadores de la caravana lamentaron que se haya dado una inversión de al rededor de siete millones de pesos que no respondía a la pauperrima edificación que se les presentó.

Pues denunciaron que algunas de las gavetas aún sin usar, ya tenían la lápida rota, además de una numeración general en vez de por zona, así mismo, la falta de seguridad para resguardar los cuerpos, entre otras observaciones. Por lo cual señalaron que la inversión indicada fue mal invertida, pues ese dinero pudo gastarse en pruebas de ADN que ayudaran a la identificación de personas, o inclusive en comprar refrigeradores para mantener los cuerpos en buen estado en el Semefo y no cómo los encontraron.

Al final entre las familias se notaba el desconcierto de siempre. El dolor de siempre. La impotencia de siempre en sus rostros. Y en las autoridades la falta de sensibilidad y su rezago de siempre.