4 tentativas de homicidio, un asesinato, una ejecución extrajudicial entre agresiones relacionadas.
Foto: Pablo Ramos

Por Estefanie Labastida Armas/Lucia Joselin Muñoz

Ciudad de México, 10 de septiembre 2016. La madrugada del  pasado 3 de septiembre, individuos no identificados allanaron el domicilio Pablo Ramos, substrayendo varios objetos, entre ellos la laptop del periodista, equipo donde guardaba material de su cobertura durante los hechos del 19 de junio en Nochixtlán. También le fue robado equipo fotográfico, una pantalla de 50 pulgadas, una bicicleta y otras pertenencias de su compañero de piso.Foto: Twitter

El trabajo que almacenaba Pablo Ramos sobre Nochixtlán, consistente en fotos y vídeos, constituía parte de la evidencia que sacó a la luz las violaciones a los derechos humanos cometidas por la Policía Federal contra el poblado. Entre el material se encontraban testimonios de los pobladores de Nochixtlán sobre la incursión policiaca, así como los disparos en el hospital de la comunidad e imágenes de los velorios y las protestas tras los asesinatos. Una parte del material de Pablo Ramos fue subido a través de su cuenta de twitter durante los hechos del 19 de junio, denunciando la situación por la cual atravesaba ese momento la comunidad.

NO FUE LA PRIMERA AGRESIÓN 

El 20 de junio la cuenta del Twitter del periodista pasó por un intento de hackeo. El 29 de junio, Ramos fue hostigado durante 10 minutos con toques cortos y pausados en la puerta de su hogar, al salir a abrir, la persona que estaba afuera de su domicilio alegó que era la puerta equivocada y se retiró con rapidez.

Otro de los incidentes aconteció el 15 de julio, cuando un sujetó permaneció observando el domicilio del periodista alrededor de dos horas desde la banqueta, cuando el periodista lo confrontó el hombre se retiró rápidamente.  Foto: Twitter

Es alarmante y preocupante la situación actual por la atraviesan los periodistas, asegura la organización Artículo 19, puesto que se ven agraviados diversos derechos humanos en el ejercicio de la profesión, esto ante la incompetencia de las autoridades para reparar los daños, por lo que el organismo ha exigido al Estado se aseguren los derechos humanos de los periodistas.

En lo que atañe a los hechos ocurridos en el contexto de las coberturas populares-magisteriales en Oaxaca, Artículo 19 manifestó su preocupación por las agresiones, principalmente realizadas por elementos de seguridad pública, esto en su informe Cobertura bajo fuego: Violencia contra la prensa durante protestas en Oaxaca y CDMX, donde se documentan 16 ataques contra la prensa, incluyendo el asesinato de un periodista, cuatro tentativas de homicidios, además de la ejecución extrajudicial del periodista Salvador Olmos.

“ARTICLE 19 considera que la información recabada por periodistas durante las protestas magisteriales en Oaxaca en junio de 2016, donde se cometieron graves violaciones de derechos humanos, juegan un papel fundamental en el derecho al acceso a la información y el derecho a la verdad histórica de la sociedad. Es de esta manera que ARTICLE 19 exige a las autoridades se restrinjan de cualquier acto de intimidación o cualquier agresión en contra de los comunicadores que estuvieron presentes durante esos hechos.”