La inconformidad ante el fraude electoral es respondida con represión
Foto: Medios Libres

Por Lucia Joselin Muñoz

Ciudad de México, 2/12/17. El pasado 26 de noviembre se realizaron comicios electorales en Honduras, eligiéndose, entre otros, el cargo de presidente o jefe de estado del país, puesto disputado principalmente por el candidato de oposición Salvador Nasralla y el candidato oficialista del Partido Nazional, Juan Orlando Hernández, quien actualmente ostenta el cargo.

El pre a las elecciones señaló una tendencia favorable al candidato de oposición, sin embargo, la sombra de un posible fraude enturbiaba tempranamente los comicios. Con ese temor, el pueblo hondureño salió a las urnas; marcando, posterior al cierre, una ventaja de Salvador Nasralla que alcanzó los 5 puntos sobre el candidato oficialista, esto con el 57% de las mesas computadas.

Sin embargo, la tarde del miércoles la tendencia comenzó a cambiar, presentándose una supuesta “caída del sistema” de computo, tras de lo cual Juan Orlando Hernández presuntamente tomó la ventaja en el conteo. La tensión en las calles no se hizo esperar pues el jueves por la mañana la elección favorecía al candidato oficialista con un 42,6 % de los sufragios, mientras el candidato de oposición obtenía el 41,6%.

Cifras enmarcadas en el contexto de un sistema de computo dudoso y actas no contabilizadas o desechadas, además de un proceso electoral lleno de irregularidades. Faltando aún de contabilizar miles y miles de votos, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha guardado un prolongado silencio, días y días han pasado sin que pronuncie un resultado final. 

Mientras, las calles se han llenado de protestas a lo largo y ancho de Honduras ante el rechazo tajante al fraude electoral a favor del oficialista y actual presidente Juan Orlando Hernández, quien además es acusado de participar en el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009.

La respuesta del Estado ante las protestas ha sido la represión, se contabilizan ya heridos e incluso un muerto en La Ceiba. La tensión aumentó luego de que el presidente del TSE en vez de dar los resultados finales del comicio la noche de este jueves, como se había indicado, diera a conocer el nombramiento de representantes del Partido Nacional y Alianza de Oposición para un escudriño especial para contabilizar 1,031 actas faltantes (5.69%).

Por su parte, Salvador Nasralla afirmó que el TSE ha cometido varios delitos electorales, asegurando que el Tribunal funciona bajo ordenes del presidente y rechazando el computo realizado hasta el momento:

“Nos están robando. Esto es un robo a mano armada y solamente vamos a aceptar la comparación de las 5,174 actas”, dijo y llamó a defender su triunfo.

Posteriormente, el Estado hondureño decretó toque de queda, suspendiendo la libre circulación de las personas de 6 p.m. a 6a.m. en todo el territorio nacional, deteniendo y recluyendo a toda persona encontrada fuera del horario, siendo las Fuerzas Armadas conjunta o separadamente de la Policía Nacional quienes ejecuten la disposición. Así mismo se ordena el desalojo de manifestaciones, entrando el Decreto Ejecutivo en vigencia con fecha de 1 de diciembre de 2017.

Al cierre de esta edición ya se reportaban personas asesinadas durante la noche en la capital hondureña, así mismo, mediante vídeos se evidenciaba el uso indiscriminado de la fuerza contra ciudadanos el el uso de armas letales de manera abierta en contra de la población.