Buscando desaparecidos cualquier institución es inoperante: Mario Vergara
Foto: Lucia Joselin Muñoz. Archivo

Lucia Joselin Muñoz | 5 de octubre 2017

Ciudad de México (Surco Informativo). Getsemaní Martínez Acosta, quien se identifica como encargada del Semefo de Iguala, les dice a los familiares, integrantes del colectivo Búsqueda de Fosas Clandestinas, que ella no les puede recibir el documento que llevan, que la responsable del Semefo, a quien refiere como “Dra. Elia”, sólo se encuentra los fines de semana y que el encargado de la institución a nivel estado, Ben Yehuda Martínez Villa, le ha dicho que no lo reciba, que los mande a Chilpancingo a entregarlo.

Los familiares preguntan los horarios para encontrar a Ben Yehuda en Iguala, la mujer responde que ellos como trabajadores no tienen horario porque “no sabemos cuándo va a fallecer un cadáver”, afirma con toda seguridad sin darse cuenta de la barbaridad que acaba de decir. Sin embargo, no es la única, al ser increpada por los familiares, quienes le recuerdan el artículo 8 constitucional dice que tienen derecho de petición y que les debe recibir su oficio, que ella debe conocer la constitución como servidor pública, Getsemani responde que no es su obligación. 

También indica a las familias que sus acompañantes no pueden grabar lo que acontece, olvidándose, o seguramente ignorando los artículos 6 y 7 de la carta magna, que hablan del acceso a la información y de la libertad de expresar ideas. Al final, dice Getsemaní Martínez que va a estudiar la Constitución, sin embargo, quien antes afirmara “todo entre semana es conmigo, porque soy la que está aquí” no tiene la mínima operatividad como para recibir un oficio, pues dice que le han dado la orden de no hacerlo. El audio de los hechos puede escucharse aquí.

El documento, del que tiene copia Surco Informativo, es una petición de información de las familias sobre los estudios que se hacen a los cuerpos que llegan; los cuerpos que se mandan a fosas comunes y en qué panteones, bajo qué condiciones; si estos han sido incinerados, información que solicitan de las dos administraciones que ha tenido el Semefo de Iguala.

Encontrar la identidad de las personas que actualmente se encuentran en calidad de desconocidos en dicho Semefo es la finalidad de las familias. Saber si alguna de esas personas es el familiar buscado. Sin embargo, ante la atención recibida surgen distintas preguntas ¿Es el Semefo de Iguala inoperante? ¿Los impuestos de los ciudadanos quedan bien utilizados en sueldos de empleados que no tienen ni la capacidad operativa de recibir un documento?

Para Mario Vergara, quien busca a su hermano Tomás y  quien estuvo presente en los hechos, la respuesta es sencilla, tratándose de buscar a los miles de desaparecidos que tiene el país cualquier institución es inoperante, pues no sólo no buscan, sino que entorpecen las labores de los familiares que ya sea en fosas, Semefos o donde pueden, buscan a sus seres queridos ante la gran omisión del Estado.

La incompetencia y la insensibilidad es el pan de cada día con que se enfrentan los familiares en esa lucha que es buscar: “hoy nos dicen que vengamos mañana, pero hoy ya gastamos en venir y vuelve a ser otro gasto, además perder días de trabajo y es lo que esta gente no entiende” y así, miles de familias llevan días, meses o años, tratando de arrancarle al Estado y sus instituciones alguna certeza que los acerque al paradero de quien les hace falta.

Mientras tanto, la contradicción: en noviembre pasado la revista Proceso en su nota Semefo en Chilpancingo al tope; hay cuerpos hasta en el estacionamiento, visibilizaba que incluso había cadáveres tirados en el estacionamiento puesto que, las dos cámaras frigoríficas con capacidad para cien cuerpos cada una, ya estaban saturadas.

Por otro lado, en mayo de este año, al menos 32 cuerpos que se encontraban en calidad de desconocidos fueron inhumados en el panteón ministerial estatal, pues el referido Ben Yehuda Martínez Villa, dijo que existía una saturación de 550 cuerpos en las unidades forenses de Iguala, Chilpancingo y Acapulco.

Así es como muchos desaparecidos buscados por sus familias terminan en una fosa como desconocidos. Fosas donde Mario Vergara refiere se trata indignamente a las personas “los tiran como si fueran basura y son nuestros familiares, lo vimos apenas en las fosas de Jojutla”, fosa que al igual que la de Tetelcingo, ambas en el estado de Morelos, las irregularidades han ido desde no cumplir los protocolos de inhumación; no coincidir el número de personas que se han registrado enterradas con las que realmente se encontraron, hasta encontrarse incluso cuerpos de mujeres embarazadas y niños que no figuraban tampoco en el registro.

Lo más alarmante de dichas fosas es que son pertenecientes a la fiscalía y dadas las irregularidades, el propio Javier Sicilia denunciaba en Tetelcingo que parecían más fosas donde la fiscalía “ha enterrado las porquerías que han hecho y tiene que dar cuentas y fincar responsabilidad a los servidores públicos responsables” declaró. 

Mario Vergara asegura que sus familiares terminan en este tipo de fosas, pese a que ellos estén buscando, debido a la misma incompetencia e inacción de las autoridades, pues recalca que no ayudan y entorpecen la labor de las familias por buscar, recordando que ha habido casos en que el familiar buscado por años estaba desde un principio en manos de las autoridades en algún Semefo, sin embargo, como en estos espacios no se hace un cotejo adecuado de ADN y a veces ni visual con los datos de desaparecidos, las personas buscadas terminan en fosas comunes.

Un Semefo en Iguala donde no hay personal con la capacidad operativa ni de recibir un documento ¿no es inoperante?, un gobierno que es incapaz de implementar una política pública que frene los índices de violencia, asesinatos y desapariciones y que se ha mostrado incompetente para responder a la pregunta ¿dónde están? los desaparecidos de esa permisible “política antidrogas” y que prefiere esconder las cifras en fosas ¿no es también inoperante?

En resumen, parece ser como Mario Vergara ha afirmado:


“Tratándose de buscar a los miles de desaparecidos que tiene el país cualquier institución es inoperante”.