La lucha contra la carretera Toluca-Naucalpan continúa
Es la tercera vez que la población otomí ñohú de Santa Cruz Ayotuxco ha frenado los trabajos de la construcción de la nueva carretera Toluca-Naucalpan. Fue en abral pasado que esta comunidad ganó una resolución de suspensión definitiva de la obra, sin embargo, desde entonces, la empresa responsable, Autovan, continúa la construcción.

Por Heriberto Paredes

Es la tercera vez que la población otomí ñohú de Santa Cruz Ayotuxco ha frenado los trabajos de la construcción de la nueva carretera Toluca-Naucalpan. Fue en abril pasado que esta comunidad ganó una resolución de suspensión definitiva de la obra, sin embargo, desde entonces, la empresa responsable, Autovan, continúa la construcción.

El juicio de amparo (que aún continúa) y una de sus primeras resoluciones deben respetarse, el incumplimiento representa un delito federal, por lo que la comunidad –apoyada por otras dos comunidades vecinas afectadas, San Lorenzo Huitzizilapan y San Francisco Xochicuautla– ha decidido en asamblea, frenar pacíficamente las maquinarias e impedir que el tramo carretero continúe; alrededor de 16 kilómetros de los terrenos comunales se verían afectados con este proyecto.

«Ya se le hizo saber a la empresa que no puede seguir trabajando pero ellos hacen caso omiso y no dejan de trabajar, por lo que agreden al pueblo de Ayotuzco» comenta Pablo, comunero que, en entrevista para Surco Informativo, da testimonio de la violación a la disposición de un juez federal.

Hugo Hernández, abogado integrante del equipode abogados de la comunidad, comenta que «la suspensión definitiva sí menciona explícitamente que se deben detener todos los trabajos de construcción de la autopista Toluca-Naucalpan dentro del territorio de Santa Cruz Ayotuzco hasta que se resuelva el amparo principal». Luego de que en tres ocasiones las maquinarias fueran detenidas, hay silencio de una de las partes.

Pablo afirma que las tres comunidades afectadas están en constante coordinación aunque el nivel de avance de las obras es distinto, por ejemplo, mientras que en Huitzizilapan y en Ayotuxco ya hay serios avances, en Xochicuautla la empresa no ha logrado avanzar casi nada. «Este proyecto no es para beneficio de la comunidad –señala Pablo–es por grandes intereses del capital. Si es necesario daremos la vida para evitar ese proyecto y por eso estamos en contra y decimos no a la autopista».

Por su parte, Abundio, originario de San Lorenzo Huitzizilapan, comenta que «el proyecto se está llevando a cabo sin que haya habido consentimiento alguno; todo es ilegal: el proceso, el proyecto, todo».

Luego de más de diez años de lucha, Huitzizilapan, al igual que las otras dos comunidades y posiblemente todo el país, ya no cree en las autoridades e instituciones debido a que «las autoridades oficiales  están coludidos con los empresarios» precisa Abundio.

«Se están destruyendo los derechos de vida y quién más que los pueblos indígenas para defenderlos» coinciden Pablo y Abundio, quienes se han mostrado muy movilizados para impedir que la carretera sea una realidad.

La parte afectada por el cemento y las varillas es todavía una pequeña cordillera que en temporada de lluvias concentra muchas reservas de agua, es una suerte de recarga que beneficia no sólo a esta región del Estado de México sino también a la distribución de agua en la capital del país. Un bosque que da vida a cambio de un ahorro de 40 minutos, en comparación con la carretera actual.

En un comunicado dirigido al Congreso Nacinal Indígena y al Concejo Indígena de Gobierno, la comunidad otomí ñohú anunció que el día de « Hoy, 12 de junio del 2017, pobladores y comuneros de Santa Cruz Ayotuxco nos hemos organizado para, una vez más, exigir que paren los trabajos de destrucción de nuestros bosques. Hemos tomado la decisión de realizarlo todas las veces que sea necesario, porque la determinación en la defensa de la vida se ha crecido y hasta ahora la respuesta de los de arriba ha sido la de incumplir con su propia legalidad e ignorar la suspensión definitiva, en nuestro territorio, de la autopista privada Toluca-Naucalpan, porque de por sí así son sus modos, porque de por sí así muestran su desprecio hacia nosotros los pueblos indígenas».