El 50.7% de los ataques contra la prensa los perpetran funcionarios públicos
Foto: Perseo Greco

Por Perseo Greco

Ciudad de México. 24 de agosto 2017. A tan sólo unas horas de ser asesinado el periodista Cándido Ríos Vázquez en Hueyapan de Ocampo, Veracruz, colegas y amistades se manifestaron en la Secretaria de Gobernación (Segob) en repudio por el crimen y para exigir castigo a los involucrados en este nuevo ataque a la libertad de expresión.

Diferentes compañeros de Cándido y medios de comunicación se concentraron en las escalinatas de la entrada de Segob, portando la fotografía del periodista, la cual colocaron en la entrada de la institución en demanda de mayor seguridad y como exigencia a esta dependencia, ya que fue la misma que brindó el mecanismo de protección federal y aun así el comunicador fue asesinado el martes pasado en Veracruz. 

Sus compañeros denunciaron una “campaña de linchamiento” alrededor del nuevo crimen contra la prensa en México, puntualizando que tanto en este asesinato como muchos más se ha visto la complicidad de la Segob al no rendir cuentas con trasparencia, no realizar una adecuada investigación sobre los hechos y difamar a las víctimas al tratar de deslindar los crímenes de la labor periodística e involucrarlos en relaciones extramaritales o presentar los restos de dudosa identificación para deslindarse de estos delitos, como fue el caso del periodista Salvador Adame de Michoacán.

Las acciones de omisión y complicidad de las autoridades han generado una atmósfera de criminalización e impunidad alrededor de los crímenes contra la prensa, en el caso de Cándido Ríos, las declaraciones del Subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Roberto Campa, apuntan a un intento más por desvincular el asesinato de un periodista de su profesión, pues éste declaró: “a quien realmente querían matar era al ex comandante policiaco, el reportero se encontraba en un lugar equivocado”, esto a raíz de que Ríos se encontraba con el ex inspector de la policía municipal de Acayuca y uno de sus escoltas. 

La difamación luego de su asesinato no sólo es exclusiva en el caso Ríos o Adame si no en muchos otros, aunado a ello, el debido proceso y los derechos de las víctimas se ven violentados reiteradamente, por ejemplo, se dan declaraciones en público y ante medios de comunicación antes de hablar con la familia, algunas de ellas ni siquiera son notificadas y se enteran de los resultados de la presunta investigación hasta que los escuchan por radio o televisión.

En ese sentido, uno de los compañeros de Cándido, en entrevista para Surco Informativo, afirmó:

“Este método que ocupa el Estado para confundir a la ciudadanía no es nuevo, al contrario es muy viejo, data desde el asesinato de Buendía hasta el crimen de Cándido. Él cubría en su mayoría fuente policÍaca, era duro en su crítica, incluso sabemos que fue amenazado de muerte en más de una ocasión por el ex alcalde con afiliación al priismo Gaspar Gómez Jiménez por sus señalamientos y sus investigaciones hacia él.”

La organización Articulo 19 ha documento 276 agresiones contra la prensa en México, nueve asesinatos y la desaparición de Salvador Adame en lo que va del año, esta cifra ya rebaso la del año anterior, incrementando un 23 por ciento más las agresiones comparadas con las del 2016. 

La directora regional de oficina para México y Centroamérica de Articulo 19, Ana Cristina Ruelas comentó: 

“Contrario a lo que se había pensado, la transición de Javier Duarte a Yunes no ha significado una disminución de agresión contra la prensa, este año asesinaron a Ricardo, hoy a Cándido Ríos; Articulo 19 aún se encuentra documentando el caso para determinar efectivamente cuales eran la amenazas anteriores, ya que él había recibido al menos dos, en el 2012 y en 2013. Veracruz sigue siendo el Estado con mayores agresiones a la prensa, junto con la Ciudad de México, Veracruz es el lugar más peligroso para ejercer el periodismo, esto es a falta de la investigación, y con la mayor impunidad, mientras no se investigue los más de 20 asesinatos con Javier Duarte y las desapariciones ocurridas. Si queremos parar las agresiones debemos de mandar mensajes de consecuencia para los perpetradores que hoy por hoy no existen, estos periodistas están siendo asesinados por investigar los altos índices de corrupción que existe en México”.

En el informe “Violencia contra la prensa en México”, la organización pro libertad de prensa documentó que cada 15.7 horas se ataca a un periodista en nuestro país. Así mismo, en lo que va del año se han reportado 1.5 de agresiones diarias, 50.7 por ciento de las cuales son ataques realizados por funcionarios públicos. El resto de la agresiones son perpetradas por los mismos funcionarios, sólo que de una manera indirecta, disfrazada o con aquiescencia.