Lo vinculan a proceso por ataques a las vías de comunicación, continuará proceso en libertad
Foto: Alejandro Amado

Por Jacinta Flores

Los últimos minutos de este domingo fue puesto en libertad Agustín C., el último comunero que permanecía detenido tras las aprehensiones que realizó la Policía Michoacán en la comunidad de Arantepacua en el operativo realizado el 5 de abril y que tuvo como saldo cuatro comuneros y un policía fallecidos."¡Presos políticos, libertad!", fue la consigna que irrumpió al filo de la medianoche del domingo para el lunes cuando Agustín C. salió del Complejo de Juicios Orales de Morelia.

La juez de control desestimó el delito de tentativa de homicidio que la Fiscalía pretendía fincarle, reclasificándolo como lesiones en presunto perjuicio de dos policías. Se le vinculó además a proceso por el delito de ataques a las vías de comunicación. Obtuvo su libertad con medidas cautelares como no salir del país, presentarse a firmar cada mes, no poseer ni portar armas o participar en manifestaciones. También se concedió la suspensión condicional del proceso por seis meses.

Cabe señalar que ninguno de los dos policías que presuntamente hirió el acusado fue el que falleció este domingo en el Hospital del IMSS en Charo tras dos semanas de permanecer hospitalizado.

Según la juez de control Ana Lilia García, el enfrentamiento entre policías y comuneros se dio como parte de “un disturbio que se salió de control” al escucharse detonaciones de armas de fuego que no es posible determinar de donde surgieron pero que a la postre cobraron la vida de cinco personas.

Mientras en un inicio las autoridades estatales manifestaron que fueron emboscados por los comuneros, horas después, a fuerza de boletines, propagaron la versión de que un grupo del crimen organizado fue quien realizó las detonaciones, incluso señalaron a un sujeto apodado “El Beny”. Hasta el momento la Secretaría de Seguridad Pública no ha presentado pruebas de sus dichos, lo que sí circula en redes sociales son videos de policías festejando que los comuneros caían producto de los disparos de arma de fuego.

Familiares denuncian detención arbitraria y amenazas

Mientras la Fiscalía expuso en la audiencia de control que la detención de Agustín C. ocurrió en la esquina de Ignacio Zaragoza y Miguel Hidalgo en el contexto de los enfrentamientos tras los cuales resultó lesionado, familiares del imputado aseguran que la detención se realizó al interior del domicilio del acusado, lugar donde le policías le propinaron la golpiza que lo llevó al Hospital y retrasó su audiencia.

Foto: Alejandro Amado

Agustín C. sufrió una embolia hace cinco años la cual afectó su capacidad motriz, padece sordera y debido a su edad se le olvidan las cosas. Sus familiares refieren que fue detenido al interior de su domicilio 5 de abril, el día que el operativo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán embistió a la comunidad bajo la supuesta instrucción de reestablecer el orden público debido a bloqueos y retención de vehículos en exigencia de la libertad de treinta y ocho comuneros detenidos de manera arbitraria luego de una mesa de negociación con autoridades del estado.

Testimonios de familiares refieren que los policías arrojaron gas lacrimógeno a su casa para luego ingresar a golpear a Agustín C. “Indias”, “cochinas”, mugrosas”, “apestosas”, fueron los comentarios despectivos que recibían por parte de las docenas de uniformados que ingresaron a su domicilio, uno de ellos incluso sugirió privar de la vida al comunero, “¿qué tanto cuesta ese viejo? Vamos a matarlo de una vez”, dijo un policía. “¿Por qué nada más en las orillas se metieron a las casas, no se fueron a la plaza?”, cuestionan. Familiares también denunciaron que han sido objeto de amenazas por parte de los mismos uniformados.

Pese a que la instrucción para los policías fue liberar la carretera y “reestablecer el orden”, salieron de la comunidad tras realizar detenciones arbitrarias, allanar domicilios y realizar daño en las cosas de los habitantes de Arantepacua, según docenas de testimonios. En rueda de prensa realizada este sábado, el representante de bienes comunales, Simón Jiménez, insistió en que las autoridades expliquen a qué empresa pertenecían y que contenían los únicos dos vehículos que se llevó la Policía tras el operativo de dimensiones inéditas en la zona.

Habitantes de la comunidad refieren que fueron policías federales los que ingresaron por otra entrada del pueblo a sustraer los vehículos, mientras en otra entrada tenían lugar los enfrentamientos entre comuneros y policías por lo que los arantepacuenses califican los hechos como represión.

Forman ‘Kuariacha’, su guardia comunal

Tras la agresión que comuneros de Arantepacua refieren haber sufrido por parte de la Policía Estatal, la Policía Federal y el Ejército, se determinó formar una guardia comunal formada por elementos que resguardan la comunidad sin portar armas de fuego.

Kuaricha, cuyo significado en castellano es "guardianes" o "cuidadores", es el nombre de la ronda comunitaria que desde hace una semana resguarda la comunidad que anunció su decisión de buscar acceder al gobierno por usos y costumbres, pues a raíz del asesinato de los cuatro comuneros no quieren saber nada de partidos políticos.  

En cuanto al conflicto agrario con Capacuaro, los comuneros de Arantepacua manifiestan que sólo reconocen el acuerdo presidencial de 1941 por el que se determinaron límites territoriales y no el decreto presidencial de 1985 que le da más territorio a la comunidad de Capacuaro. Identifican al Gobierno como operador de una estrategia que históricamente ha buscado dividir a las comunidades indígenas provocando conflictos por la tenencia de la tierra entre comunidades vecinas. Foto: Cortesía ACG / Alejandro Amado